|
|
|
|
|
ORIGEN DEL HIRAGANA |
Este silabario fue inventado probablemente a finales del siglo VIII d.C. Se trata de una simplificación de la fonética de los caracteres chinos (Kanji) y constituyó la base para casi toda la liberatura de la época Heian (794 - 1185 d.C.). Esto hizo posible que las mujeres, a las que se les consideraba incapaces de aprender los complejos Kanji, pudieran expresarse mediante la escritura. Como resultado, las primeras obras publicadas de la literatura japonesa fueron escritas por mujeres.
El silabario primitivo, llamado I-ro-ha, se atribuye al célebre reformador budista Kobo Daishi (772 - 834 d.C.). Se trata de un poema que utiliza todos los caracteres de Hiragana. Habla de la inestabilidad de las cosas en este mundo, representada por el color, el cual ni permanece ni ofrece felicidad a los que lo contemplan.
Cada símbolo de Hiragana deriva de un Kanji, tal como los caracteres de Katagana, a diferencia de que Hiragana es una simplificación del caracter chino completo. Los niños japoneses aprenden primero el silabario de Hiragana. A medida que avanzan en sus conocimientos de los Kanji, el Hiragana se utiliza para las inflexiones de las palabras cuya raíz se escribe en Kanji así como para las partículas y palabras que no pueden ser expresadas en los caracteres chinos.
Todas las palabras japonesas pueden escribirse en Hiragana.
También se utiliza al lado o encima de textos (según la dirección de la escritura) en Kanji para facilitar su lectura, en cuyo caso recibe el nombre de Furigana.
|
|
|