Nihonfuu Web - Mitología y Leyendas: Influencia Budista

Menú

INTRODUCCIÓN

Página de Inicio
Recomiéndanos
Busqueda

ARTÍCULOS DEL MES

Artículo #1
Artículo #2

DATOS DE JAPÓN

Generales
Religión
Geografía
Historia

ARTE

Poesía
Música
Artes Marciales
Origami
Bonsai

LITERATURA

Mit. y Leyendas
Fábulas Japonesas
Filosofía
Aprende Japonés

TECNOLOGÍA

Video Juegos
Programas
Lo Último

NOTICIAS

Radio y TV
Periódicos
Últimos Sucesos

ANIME

¿Qué es el Anime?
Zenki
Sailor Moon
Ranma 1/2
Thunder Jet
Candy Candy
Slayers
Slam Dunk
Doraemon

MISCELANEOS

Comidas Japonesas
Imágenes
Postales de Japón
Juegos
Foros

GUESTBOOK

Ver Guestbook

PATROCINADOR

 


INFLUENCIA BUDISTA



INFLUENCIA BUDISTA


Frente al edificio principal, delimiando el área de los dioses, cuelga la sagrada nawa, hecha de cuerdas ritualmente purificadas. El budismo llegó al Japón desde Corea a mediados del siglo VI. El primer y uno de los más profundos textos sobre el budismo es el Giso, que apareció ya en el siglo VII y fue escrito por Shotoku Taishi, un miembro de la familia imperial que prestó su apoyo a la nueva religión. Como se desprende de las historias del Kojiki, el shinto es un culto que venera los espíritus existentes en todas las cosas, pero sin una doctrina o estructura sistemática. Se acepta una vida posterior a la muerte pero, en sus orígenes, el shinto no contenía ningua ensñeanza moral ni las ideas de premio o castigo después de morir. La misma palabra con que se designa, "shinto", que significa "Camino de los Dioses", sólo empezó a usarse después de la introducción del budismo, cuando se hizo necesario diferenciar entre los dos sistemas de creencias.

Aunque la difusión del budismo encontró cierta oposición, para mediados del siglo VIII las dos religiones estaban estrechamente entrelazadas. Kobo Taishi (774 - 834) introdujo la doctirna del Ryobu, o "shinto con dos rostros", que permitió alcanzar un compromiso entre ambas. Y así, durante los siguientes mil años, en los templos budistas habría santuarios shintoístas y las divinidades del shinto serían consideradas guardianes budistas. Los monjes budistas dirigían las ceremonias en los santuarios shintoístas (excepto en Izumo e Ise, donde aún existe el santuario de Amaterasu). Esta feliz coexistencia concluyó al iniciarse la restauración Meiji en 1868.