Nihonfuu Web - Mitología y Leyendas: Mitad humano, mitad pájaro

Menú

INTRODUCCIÓN

Página de Inicio
Recomiéndanos
Busqueda

ARTÍCULOS DEL MES

Artículo #1
Artículo #2

DATOS DE JAPÓN

Generales
Religión
Geografía
Historia

ARTE

Poesía
Música
Artes Marciales
Origami
Bonsai

LITERATURA

Mit. y Leyendas
Fábulas Japonesas
Filosofía
Aprende Japonés

TECNOLOGÍA

Video Juegos
Programas
Lo Último

NOTICIAS

Radio y TV
Periódicos
Últimos Sucesos

ANIME

¿Qué es el Anime?
Zenki
Sailor Moon
Ranma 1/2
Thunder Jet
Candy Candy
Slayers
Slam Dunk
Doraemon

MISCELANEOS

Comidas Japonesas
Imágenes
Postales de Japón
Juegos
Foros

GUESTBOOK

Ver Guestbook

PATROCINADOR

 


MITAD HUMANO, MITAD PÁJARO



MITAD HUMANO, MITAD PÁJARO


Dotaku, un misterioso objeto de bronce conservado hoy en el museo de la ciudad de Kobe. Se trata probablemente de una capana, aunque no es seguro, por lo que sólo caben conjeturas acerca de su significado o utilidad ritual Los tengu, según la creencia, habitan en los árboles de las zonas montañosas, y en particular en los pinos y cedros. Mitad humanos, mitad pájaros, se les representa a veces con capas de plumas u hojas, y a menudo luciendo un sombrerillo negro. A los tengu les encantan las trastadas, pero más por amor a la travesura que por la maldad. Con frecuencia, sin embargo, muestran no saber encajar las que se le hacen a ellos. Un muchacho se burló de un tengu diciéndole que era capaz de ver en los cielos empleando como telescopio una caña hueca de bambú. Y el tengu, vencido por la curiosidad, accedió a cambiarle la capa que lo hacía invisible por aquella caña. Cuando se dio cuenta de que había sido víctima de un engaño, se vengó cruelmente del muchacho, haciéndolo caer en un río helado.

Otros seres divinos de origen mítico son los oni, que se creen llegados de China con la fe budista. Son demonios cornudos, a menudo de proporciones gigantescaas, dotados de sólo tres dedos en las manos y pies; a veces se dice que tienen también tres ojos. A diferencia de los traviesos tengu, los oni suelen ser crueles, no muy espabildados y con frecuencia lujuriosos.